Propietarios
Lo mismo si es para rentar o para vender. Lo publicamos completo desde el principio para que puedas reunirlo con calma y no descubras nada el día de la firma.
Por qué se pide todo esto
La NOM-247 condiciona la promoción de un inmueble a tener su expediente completo. Se puede empezar el trámite desde el primer día —de hecho conviene—, pero anunciarla requiere que esté todo.
Y hay una razón que se nota después: casi todo lo que frena una operación en la mesa de la notaría se puede resolver antes, si se mira antes. Un predial con adeudo, un cónyuge que tiene que comparecer, un cajón de estacionamiento que no está donde se creía. Revisarlo al principio cuesta una semana; descubrirlo al final cuesta la operación.
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INE o pasaporte. Si eres extranjero, tu residencia legal.
Vigente. Se descarga en línea en un minuto.
Tu cédula del RFC actualizada, del portal del SAT. Es la que más veces falta, porque casi nadie la asocia con rentar o vender.
Solo si la notaría la pide. Con tu identificación y tu CURP normalmente no hace falta: la CURP sale de los datos del acta.
Reciente. Luz, agua o teléfono.
Si estás casado, con el acta y la identificación de tu cónyuge. En sociedad conyugal tiene que comparecer a firmar, y eso se decide por el estado civil que tenías cuando adquiriste, no por el de hoy.
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Inscrita en el Registro Público. Es la que dice la superficie real: cuando el anuncio y la escritura no coinciden, manda la escritura.
Sin predial al corriente no se firma, ni en renta ni en venta. Se pide desde el principio: un adeudo descubierto el último día no se resuelve el último día.
Que no haya hipoteca, embargo ni litigio. Es el único documento que caduca rápido: uno de hace ocho meses no dice nada de hoy.
De los últimos seis meses. Un solo recibo al corriente no descarta un adeudo de hace cuatro.
Si quien ofrece la propiedad no es quien aparece en la escritura.
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Dice qué es área común y qué es privativa, y de quién es el cajón de estacionamiento — que «techado» describe el techo, no dice a quién le toca.
Lo que de verdad permite sobre mascotas, renta corta, remodelación y horarios. Cuando el reglamento y el propietario dicen cosas distintas, publicamos lo que dice el reglamento.
Trae además la cuota vigente, que casi siempre es distinta de la que uno recuerda.
Lo que hacemos con ellos
Lo que se anuncia tiene que sostenerse línea por línea.
Contrastamos lo que dicen los papeles con lo que se va a publicar: los metros de la escritura contra los del anuncio, lo que permite el reglamento contra lo que se quiere ofrecer, de quién es el cajón de estacionamiento. Si algo no cuadra, se resuelve antes y no en la mesa de la notaría.
Después te entregamos la opinión de valor por escrito, con los comparables citados y la metodología explicada, para que el precio de salida sea una decisión y no una corazonada.
Empezar
Casi nadie los tiene todos a la mano, y eso no detiene nada: se puede empezar con lo que haya y reunir el resto sobre la marcha. Escríbenos y te decimos exactamente cuáles te faltan y dónde se consigue cada uno.